nav-left cat-right
cat-right

Salomé de los Santos, Concejala de Cultura

Salomé de los Santos García tenía poco más de 30 años cuando comenzó a ser la Concejala de Cultura, Educación, Asuntos Sociales y Festejos del Ayuntamiento de Algatocín. Ya son dos las legislaturas que lleva ocupando este cargo.

A Salomé, la política en sí no es lo que le preocupa, sino el poder trabajar para su pueblo. Ella es comerciante autónoma y no vive de la política. Entró en política por una cuestión de conciencia. A ella su conciencia le dicta trabajar por su pueblo y eso es lo que quería y sigue queriendo hacer. Quiere que su pueblo tenga los mejores servicios y que la gente que vive en él esté a gusto porque tienen actividades y hay calidad de vida.

Salomé de los Santos, Concejala de Cultura de Algatocín

Salomé de los Santos, Concejala de Cultura de Algatocín

De hecho, ella nos hace reparar en los dos hoteles que hay en su término municipal, en los dos camping, en el instituto, en el centro de salud, la estupenda banda de música que tiene el pueblo… “Se ha luchado mucho”, dice Salomé. Pero sobre todo porque el pueblo ha respondido y cuando se han propuesto cosas por parte del Ayuntamiento, la gran mayoría de vecinos del pueblo ha respondido y ha trabajado y luchado a la par para conseguir todo lo que se ha ido necesitando.

Antes, los comentarios de descontento por cualquier actuación o trabajo por parte de los vecinos a veces le ponían triste. Ahora sabe que el que la gente se exprese ayuda a que se trabaje mejor y se hagan mejor las cosas. Aún tiene esperanza en que entre todos puedan trabajar por el pueblo, que es en definitiva lo que importa.

Salomé señala que a ella incluso le gustaría que hubiese más mujeres de su pueblo en política, porque son todos hombres y al haber mujeres las cosas pueden enriquecerse con el punto de vista femenino.

Ella es trabajadora autónoma, madre, esposa y concejala. Todo lo lleva más o menos bien, sobre todo porque su marido la apoya y le ayuda mucho; con él y su madre comparte las tareas y la educación de su hija.

Para Salomé la mayor satisfacción sería hacer algo por lo que todo el pueblo estuviese contento, pero ella sabe que eso es imposible, que el humano es imprevisible y que ella seguirá trabajando por su pueblo a pesar de las críticas, porque piensa que su pueblo se merece muchas cosas y sus habitantes también, aunque a veces no entiendan su buena intención. Destaca que todo lo que ella ha hecho y puede hacer es gracias al apoyo y la ayuda de sus vecinos, de la asociación de mujeres, de la banda de música del AMPA, de los maestros,… de los distintos grupos del pueblo.

Esta vez, de nuevo conocemos a una de las personas de nuestro pueblo que lucha y trabaja porque haya vida en ellos. Poco a poco, todos los habitantes de los pueblos de nuestra Serranía nos conoceremos unos a otros un poco mejor por medio de la revista, o al menos eso pretendemos, con el objetivo de motivar nuestras conciencias y de mostrar un ejemplo de ese tipo de personas a quienes sobre todo lo que les importa es su pueblo.

.

Artículo de Isabel María Sánchez Heras publicado en el número 28 de la revista La Serranía en otoño de 2004.

© Editorial La Serranía, S.L. Prohibida la reproducción de textos y fotografías sin autorización previa y por escrito. Todos los derechos reservados.



Deja un comentario