Desde mi infancia me recuerdo tras una barra; mis padres tenían un bar, pero no quería yo eso para toda la vida. Era el famoso bar “La Prontitud”, justo en la carretera de Algatocín. Así que aproveché mis años de estudiante.
Cuando acabé el bachiller, decidí dejar de estudiar para quedarme en casa, ayudando en el bar, hasta que mi novio decidió montar una tienda de ropa y calzado en el mismo pueblo, Algatocín.
Se preparó un local que era propiedad de su padre y yo empecé a atender la tienda. Estuvo abierta unos cinco años, periodo en el que nos casamos y tuvimos una hija. Durante el último año, un poco impulsados al ver que cada vez más gente tenía coche e iba a Ronda o a la Costa a comprar ropa, no marchaba tan bien el negocio y decidí liquidar, cerrar y poder pasar más tiempo con mi hija. Asimismo tuve la oportunidad de hacer un curso de puericultura.
Ahora, de nuevo, decidimos empezar un negocio. Mi marido es constructor, pero pensamos que yo también podía hacer algo y así también ayudar con la economía familiar y a no tener que irnos del pueblo.
Tras mucho pensar, optamos por una “bodeguita”. La abrimos el pasado verano.
Yo era un poco reacia a este tipo de negocios, porque mi familia, como ya he dicho, siempre ha tenido bar y sé de lo sacrificado que es este tipo de negocios.
El sitio no es muy grande, pero hemos intentado, sobre todo mi marido, trabajar mucho la decoración, para crear un ambiente muy agradable.
Yo tengo muy poquito tiempo, pero lo voy compaginando con el de Maribel y mi hermano Antonio; los dos me ayudan mucho para poder tener más tiempo con mi hija.
“La Bodeguita” es un lugar de copas y un sitio para tapear. A la vez, es un lugar de reunión y de encuentro entre los jóvenes, del pueblo sobre todo, y clientes de otros pueblos como Genalguacil o Jubrique, que vienen bastante.
Últimamente también estamos organizando fiestas con música en directo y así, aunque Algatocín sea un pueblo pequeño, poder disfrutar de música en directo y darle un atractivo más a las copas o la reunión entre amigos. Organizamos conciertos de rock, pop, flamenco chilau…
Quiero agradecer, desde estas páginas que me brinda la revista La Serranía, el apoyo y la acogida que ha tenido “La Bodeguita” entre todos los vecinos de mi pueblo. Y animar a los vecinos de otros pueblos a que nos visiten, porque se lo pasarán muy bien y se darán cuenta que en nuestros pueblos pueden buscar distintas formas de ganarse la vida para no tener que irse de él. Sólo hace falta imaginación.
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Artículo de Rosa María Pacheco Navarro publicado en el número 25 de la revista La Serranía en marzo-abril de 2004.